Este restaurante lo conocía mi marido ...
Este restaurante lo conocía mi marido por una boda que fue hace años (antes de conocernos) y como me hablo tan bien de el, decidi (hace algunos años) celebrar allí mi cumpleaños con el; y desde entonces vamos al menos 2 veces al año, una por cada cumpleaños.
Nos soprendio gratamente todo lo que allí encontramos: El trato exquisito a sus clientes (te abren la puerta al llegar, te sientan, te aconsejan lo mejor de la carta o si estas pidiendo demasiada comida, etc...), la calidad y cantidad de comida que hay, pescados fresquisimos y exquisitamente cocinados, carnes deliciosas tratadas con un mimo que se te desahace en la boca, postres extrasensoriales (para levitar de lo ricos que están) y por si fuera poco todo esto, te ponen chistorritas recién hechas de aperitivo (gratis) y después del postre con el café (o aunque no pidas café) tejas de almendras que están buenisimas (que tampoco cobran).