Cocina casera regional en un cruce estratégico de la Vall de Gallinera
En Venta de Margarida la experiencia gira en torno a la cocina casera y a su ubicación privilegiada. Se trata de una venta con más de treinta años de historia, instalada en el cruce que conduce tanto a la Vall de la Gallinera como a la Vall d’Alcalà, lo que la convierte en parada casi obligada para quienes recorren la comarca. No abundan las opciones para comer por los alrededores y, además, muchos locales tienen horarios muy restringidos o están escondidos en los pequeños pueblos. Aquí, en cambio, los propietarios viven desde hace décadas en el propio establecimiento, lo que se traduce en una sensación de acogida constante y en que “casi siempre está abierto, sea cual sea el día y la hora”. La oferta se basa en comidas caseras y regionales, elaboradas con los buenos productos de los valles cercanos, reforzando la imagen de un lugar sencillo pero auténtico donde probar la gastronomía local en un punto estratégico de paso.