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Islas en Bretaña

31 islas en Bretaña

Islas en Le Palais
Belle Ile en Mer
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No podría llamarse con otro nombre que la describiera mejor: isla bonita, Belle-île. Esta isla, con nombre de canción de Madonna, es un destino donde merece la pena quedarse unos días: playas tranquilas, acantilados espectaculares, puertos coloridos y campos verdes. La isla es una paleta de paisajes pintados con el más exquisito de los gustos. En cuanto desembarcas, lo primero que te impacta es el encantador puertecito de Palais. Aquí te recomiendo que alquiles una bici o un coche para recorrer Belle-île de punta a punta. Acantilados escarpados y un mar infinito. Es un paisaje de la costa salvaje que conquista por su fiereza y sus espléndidas panorámicas al gran faro, a las rocas de la gruta del Apothicaire, las vistas a Port-Coton y a Port-Boulphar… Estas vistas contrastan con la calma de la fantástica playa de Bordadoué y la de Grands-Sables, ideal para familias, en especial cuando la temporada veraniega termina. Aquí los percebes tienen un nombre curioso: pouce-pied, literalmente ‘pulgar del pie’. Ésta es una de las zonas donde más se recogen y se suelen tomar como aperitivo. Te recuerdo que estamos en Bretaña y aquí el marisco es de lo mejorcito!!
Islas en Ouessant
Isla de Ouessant
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La isla de Ouessant es, para el placer de los turistas, casi inhabitada y es imposible circular en coche. Aquí se vive en armonía con la naturaleza. Las ovejas están en libertad y podemos cruzárnoslas fácilmente por el camino. Además se puede hacer noche allí porque hay camping, casas de huéspedes y hostales que albergan a los turistas por un precio muy asequible.
Islas en Ploubazlanec
Isla de Bréhat
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Caminar por la isla o ir en bicicleta. Ideal para contemplar paisajes de la costa, sea en marea alta o baja. Pequeños senderos que desvelan casas con mucho encanto. Merece la pena pasar un día y olvidar el reloj.
Islas en Sarzeau
Golfo de Morbihan
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El golfo de Morbihan es todo un regalo para la vista. Con sus 42 islas, este archipiélago se extiende sobre el mar esmeralda. Parece una postal. La suavidad del clima te invita a zambullirte en el paisaje. Para conocer el golfo, lo mejor es empezar por la isla de los Monjes. Pero… ¿dónde están los monjes? El rey de Bretaña regaló esta isla en el siglo IX a los monjes de la abadía de Redon. Paseando por el casco antiguo, descubres callecitas con camelias y mimosas y casas de pescadores. A pie o en bicicleta, la isla es tuya. Este medio de transporte es ideal para recorrer el Bosque del Amor y las colinas cubiertas de brezo de la “perla del Golfo”. El golfo de Morbihan es otro mundo. Aquí las islas huelen a sur. Cada una tiene su particularidad y cautivan al visitante por su paisaje y su inimitable calidad de vida. Frente a Larmon-Baden, la isla de Gavrinis impresiona por sus fascinantes losas de piedra gravadas en la época del Neolítico de más de 18.000 toneladas de peso. Un auténtico trabajo de titanes que debes ver!
Islas en Plogoff
Isla de Sein
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Si una isla te puede prometer hermosos recuerdos ésa es la isla de Sein. Éste es el punto de encuentro con uno mismo en el silencio de una playa de cantos, con la naturaleza en las landas barridas por los vientos o con el calor de los insulares, que curiosamente te reciben con alegría cuando desembarcas en el muelle. Es un lugar único y extraordinario, al margen del tiempo y del mundo. Esto es hospitalidad y lo demás es tontería!! Los habitantes se sienten muy orgullosos de vivir aquí y comparten este orgullo con los turistas. Los rosas, amarillos y azules del muelle de Paimpolais dan una chispa de alegría en los días grises. Algunas casas sostienen carteles de bares donde el marisco se come con los dedos. Nada de finuras!! Tranquilos, no es de mala educación. Detrás del dique y de la primera tanda de fachadas, las casas se apelotonan en las callejuelas tortuosas y estrechas que sortean el viento. Algunos callejones no miden más de 85 cm: justo para que pasaran las barricas y poco más.
Islas en Groix
Isla de Groix
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Sólo necesitas 45 minutos de travesía para llegar a Groisillon. Así que venga, ponte en marcha!! ¿Estás dispuesto a subir cuestas en bicicleta, comer con los dedos sardinas asadas y cantar en los cafés? Pues estás en el sitio perfecto. Dice el dicho que “quien ve Groix, ve su felicidad”. Y es cierto. Groix es un milagro natural para los geólogos, que se sorprenden con las sesenta variedades de minerales existentes en la isla. La punta de Pen-Men, con su faro cuadrado, se halla en la costa más agreste. Los senderos, salpicados de aulagas y brezos, conducen hasta el Trou de l’Enfer (el agujero del infierno), donde el mar ruge por una grieta del acantilado. Un sonido atronador que te deja atónito y que ha inspirado una leyenda donde el mar y el hombre luchaban en una batalla por su supervivencia. La playa de Grands-Sables es maravillosa: es la única playa convexa de Europa, de arena fina, con todos los matices del granate al blanco y las aguas transparentes. La exquisita playa de Sables-Rouges está teñida de granate. La costa se vuelve agreste, pero Poulziorec es un auténtico remanso que se sitúa al final de un camino empinado. Te aseguro que este lugar bien vale un esfuerzo!!!
Islas en Roscoff
Isla de Batz
Aquí os presento una de los lugares más maravillosos del mundo (aunque me queda mucho por ver). Es una isla pequeñita en Bretaña. La pude recorrer en bicicleta y pude disfrutar de todas las maravillas que ofrece. Se llega en un barco pequeñito que me recordaba a mi Cádiz natal con su vaporcito. Tomarte un aperitivo (algo tan francés) frente al mar es uno de los placeres de la vida.
Islas en Sauzon
La Punta de los Poulains
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Situado en el noroeste de Belle Isle en Mer, en la comuna de Sauzon, la punta de Potros es un paisaje natural único. La arremetida del mar ha tallado los acantilados y las rocas tienen forma de aguja. En este punto hay un faro, que sigue guiando los barcos gracias a sus sofisticados sistemas de navegación. cercanos, Sarah Bernhardt, actriz francesa del siglo XIX, habían encontrado refugio en la fortaleza que ha sido reformada para convertirlo en un museo. Consejo rápido: Tip-Colts es accesible a pie durante la marea baja, ya que tiene forma de una vasija en la proa en Belle-Ile-en-Mer. Los ataques del mar han dado forma a la costa, ofreciendo un paisaje tallado, con escarpados acantilados y rocas en forma de aguja.
Islas en Loctudy
La isla Tudy
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La preciosa isla de Tudy se halla frente a Loctudy y su encantador puertecito dedicado a la pesca de langostinos. En la isla te esperan callejuelas estrechas, típicas casitas bajas construidas de espaldas al mar y una playa de tres kilómetros. Es un agradable destino turístico escondido entre árboles y flores. El puerto de Sainte-Marine es una de las joyas que debes visitar en la isla. Deja atrás tierra firme y pon rumbo hasta este típico pueblo amurallado. En el pasado, la isla no estaba unida al continente. Cada vez que había temporal, el pueblo se cubría de arena y agua salada. Casi diez siglos más tarde, la isla de Tudy se convirtió en una península gracias a la construcción de una calzada sobre un dique. Su encanto y personalidad única atrajo a bretones adinerados y a artistas parisinos. Entre calas rocosas y pinedas se recorta este puertecito encantador. Las terrazas junto al mar te invitan a un descanso lejos de la multitud turística de Bénodet. Por cierto, ¡hay tiburones! Pero inofensivos… Sólo comen plancton.
Islas en Le Palais
Isla de Houat
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Es muy aburrida, no la recomiendo para nada.
Islas en Concarneau
Archipiélago de las Glénan
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Siete islotes como siete perlas aparecen alrededor de un mar interior de aguas transparentes. Playas de arena blanca y … no, no estamos en las Seychelles. Para sorpresa de muchos, estamos en Bretaña!! Este archipiélago situado frente Concarneau, recuerda los paisajes paradisiacos de países tropicales. Es como soñar despierto. Si pasas por aquí, no dejes de visitar las Glénan. De junio a septiembre zarpan barcos desde Bénodet, Concarneau, Loctudy, Pors-la-forêt y Beg Meil hasta Saint-Nicolas, la isla principal. Una magnífica excursión de un día que puedes organizarte para conocer uno de los encantos más ocultos de la región bretona. Sorprendentemente, en el archipiélago no hay ningún hotel y está prohibido hacer camping. Sin embargo, en verano, las Glénan se animan con sus restaurantes, un centro de inmersión y su famosa escuela de vela. Si quieres, puedes realizar una visita comentada a la isla o una visita de presentación del medio submarino con un barco de fondo transparente. Te digo que este lugar es una pasada!!
Islas en Ile d'Arz
Ile d'Arz
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Esta pequeña islita situada en el Golfo de Morbihan, en la bretaña francesa, es un buen lugar para pasar medio día disfrutando de la naturaleza y las vistas del Golfo. Se puede acceder en barco desde Vannes. Una vez allí, lo mejor es alquilarse una bicicleta y darse una vuelta por la isla ya que, a pesar de ser la segunda isla mas grande del golfo, tiene solamente 3 km de ancho y 5 de largo.
Islas en Larmor-Baden
Gavrinis
Con tan sólo poner un pie en Gravinis, emprendes un viaje al neolítico que empieza en Larmor-Baden, Port-Navalo o Locmariaquer, cuando el barco zarpa del continente en dirección a la isla. Gravinis es uno de los yacimientos megalíticos más antiguos y sorprendentes de Europa. No sólo colma cualquier curiosidad sobre la Prehistoria, sino que también desvela alguno de sus secretos. El cairn de Gavrinis (en la isla de la Chèvre) tiene unas dimensiones impresionantes. Este complejo bloque de piedras y arena mide más de 8 metros de altura y 50 de diámetro. Esto hace que sea el punto más alto del Golfo de Morbihan. Este monumental dolmen está situado junto a una cámara funeraria. Las paredes están formadas por 29 pilares, de los cuales 23, están decorados con signos esotéricos: círculos concéntricos espirales, haches, arcos y serpientes grabados en la piedra. En la cámara funeraria, cubierta por una losa gigante de 4 m, aparecen inscritos dibujos personajes y animales. A priori, tenían un papel primordial en la religión de sus habitantes. Es una obra excepcional que te despierta la eterna interrogación sobre su finalidad y creación...
Islas en Ploumanach
Las Siete Islas
A siete kilómetros de los peñascos rosados de Ploumanac’h, las Sept-Iles reparten su caos granítico entre Rouzic, Les Costans, Malban, Bono, la isla aux Moines, la isla Plate y Les Cerfs. Son 40 hectáreas de tierra con marea alta. El archipiélago fue clasificado Parque Nacional en 1912 y, luego, en 1976, como Reserva Natural. Con más de 20.000 parejas de aves marinas y 27 especies nidificadoras es la reserva más importante del litoral francés. Es un santuario para las aves antes de emprender el vuelo hacia las largas migraciones. Desde Trestraou (Perros-Guirec) zarpan excursiones hacia este universo fascinante, con una escala programada en la Isla aux Moines y una vista inolvidable a los caprichos de la costa de Granito Rosa. Si la suerte viaja a bordo, quizás veas despuntar el bigote de una foca gris.
Islas en Saint-Malo
Islas Bé
Lo que más me apasiona de una muralla son sus salidas al exterior. Puertas monumentales, ventanas de ojo de pez, arcos peraltados que parecen abrazarte cuando pasas entre sus pilares y podría seguir describiendo todo tipo de pasadizos con términos que aprendí en Historia de Arte. Pero sobre todo me gustan por su efecto sorpresa. Estuve en Saint Malo un día primaveral. Hacía mucho sol aunque, ya fuese por la humedad fría del mar o por el viento del aleteo de las gaviotas, había que ir abrigado. Y en esas estoy, subiendo y bajando calles en el Intramuros cuando la curiosidad me picó y me empujó hacia un agujero de la muralla. ¡Qué beso se merece la curiosidad! Me asomé y allí estaba el mar. En realidad, me dijeron, no era mi descubrimiento sino que todo el mundo sabía lo que había al otro lado. No obstante, no me decepcioné y me quedé embobada con lo que vi. Las islas Bé sobreviviendo a esa agua feroz de la que nunca hay que fiarse. Están situadas a 500 metros de la playa de Bon Secours ( a 510 metros desde mi ventanuco) y en ellas yace el padre de la literatura romántica francesa, el diplomático Chateaubriand.
Islas en Saint-Malo
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Islas en Douarnenez
Islas en le-aux-Moines
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