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Qué hacer en Wismar

27 colaboradores

11 lugares turísticos de Wismar

Ciudades en Wismar
Wismar
(1)
Después de visitar los puntos más importantes de la ciudad, que mejor actividad que un paseo para tomar el pulso a la ciudad. Como parte de la Liga Hanseática, al igual que sus aliadas, desarrolló un potencial económico que le permitió invertir en infraestructuras modernas y eficientes, como sistemas de alcantarillado, calles perfectamente pavimentadas, sistemas de abastecimiento de agua y alimentos, grandes silos y almacenes y por otro lado enormes mansiones y edificios, gigantescas iglesias y conventos que dieran la impresión de poderío y riqueza económica. Los alemanes siempre han destacado, entre otras cosas, por la minuciosidad de sus detalles, y las ciudades son buena muestra de ello. En cada esquina unas flores, una casa recién pintada que contrasta con su medieval vecina, unas calles limpias y llenas de gente que disfruta el sol o una bebida en las terrazas, las cervecerías siempre a rebosar de gente, y sobre todo una alegría de vivir que les viene dado por el hecho de ver cómo sus ciudades fueron destruidas hasta casi los cimientos por los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Afortunadamente ahora podemos disfrutar de toda una lección de renacimiento.
Iglesias en Wismar
Iglesia de Santa María
(2)
Ni q decir tiene lo pequeño q se siente uno al entrar en la grandiosa iglesia de santamaria... Y descubrir parte de su historia como las campanas de la torre caidas en el suelo durante la 2 guerra mundial, el suelo hundido por las campanas rotas, tal y como sucedió, impresiona historia real frente a tus ojos
Puertos en Wismar
El puerto de Wismar
(3)
No sabíamos dónde comer en Wismar, y la verdad, en español no hay mucha información en la red para llevar preparada, así que decidimos caminar hacia el puerto. La Puerta del Agua, es uno de los restos que quedan de un conjunto de murallas y puertas que rodeaban la ciudad para su defensa y control y nos lleva directamente al mar. El puerto no es grnade, pero no cuesta imaginarlo lleno de navíos que traían riquezas, alimentos nuevos y exóticos, a la ciudad. La ciudad, como parte de la coalición Hanseática, era pieza indispensable para que funcionara el engranaje económico de la corporación, y su puerto era esencial para la recepción y envío de las mercancías. Hoy en día se ha convertido en un tranquilo y pintoresco lugar lleno de restaurantes de pescado y sobre todo de algo que nos sorprendió mucho, unos puestos en los que se vendían bocadillos hechos de pescados ahumados, como arenque, atún, salmón.. aderezados con cebolla y lechuga y un maravilloso pan alemán. Así que ahí mismo nos sentamos, mirando al puerto y saboreamos esa nueva delicia desconocida. Al acabar nos dirigimos de nuevo al centro, pasando por la cervecería más antigua de la ciudad y otros preciosos edificios.
Palacios en Wismar
Palacio de Fürstenhof
(1)
La importancia de este palacio, que no aparece en casi ninguna guía y que nos sale al paso de camino a la Iglesia de San Jorge, radica en que es el primer ejemplo de arquitectura barroca de toda la región de Mecklemburgo- Pomerania. Fue edificado como hogar de los Duques del mismo título y es la semilla del estilo renacentista en la zona, ya que empieza a introducir elementos y técnicas que luego se aplicarán a las demás edificaciones, como el decorado de estuco, la bóveda en crucería renacentista y los frontones de inspiración clásica. El patio interior es enorme, propio también de las residencias nobles del Renacimiento, aunque lo que más llama la atención es su frente y el aspecto macizo de la edificación. Hay que tener mucho cuidado porque como digo, no aparece en muchas guías y puede pasársenos por alto. Actualmente es sede de los tribunales de la ciudad y no se puede visitar su interior.
De interés cultural en Wismar
La Torre del Agua
(1)
Antes de abandonar la preciosa ciudad de Wismar, algo llamó desde lejos nuestra atención. Estaba claro que no era una iglesia, pero tampoco parecía una de las torres de defensa que quedaban en la ciudad, así que lo mejor era aproximarse para investigar. Resultó ser una antigua edificación que daba entrada al agua potable procedente de las canalizaciones, que abastecían la entonces creciente ciudad. El aspecto es muy macizo, inspirado en las fortalezas. Y así debía ser, ya que el control del agua, y su salubridad era un punto importantísimo para estas ciudades del norte de Alemania, como veremos en otras. Funcionó hasta el siglo XIX, ya que se inventaron nuevos procedimientos y maquinaria para abastecer de agua a la población. Alrededor, hay un precioso parque con lagos naturales donde los habitantes de la ciudad y los visitantes pasan largas horas de descanso y diversión.
Iglesias en Wismar
Iglesia de San Nicolás
(3)
Y esta fue una de las muchas veces que me he quedado sin palabras, el momento en que traspasé el umbral de esta Iglesia esperando encontrar el vacío de la Iglesia de San Jorge tras la reconstrucción. Pero cual fue mi sorpresa cuando me di de frente con un precioso altar que destacaba como una perla negra al fondo de la iglesia y que me empujó a seguir investigando las joyas del edificio. Como el retablo de cinco piezas de puro estilo alemán con cuatro paneles pintados y un frente de infinitas figuras labradas en noble piedra. Enfrente un gigantesco, literalmente hablando, calvario que logra lo que pretendía el escultor, hacerte sentir pequeño ante la grandeza del conjunto. Aparte de estas joyas, la iglesia en sí impresiona por la altura de sus muros, la belleza de su techo de dorados adornos, el simétrico y elegante órgano, pero sobre todo el contraste de todos los detalles con el color rojo de los ladrillos, la manera en que un material tan común y poco noble de la naturaleza como es el barro y la arcilla hace resaltar la belleza creada por el hombre. Imprescindible visita, y si se deja para el final, mejor.
Iglesias en Wismar
Iglesia de San Jorge
(1)
Era la primera iglesia en ladrillo rojo de Alemania que visitaba, y seguro que eso se me notó en los ojos y en mi boca abierta según traspasé el umbral. Porque por fuera impresiona, te puedes hacer una idea de la altura al ver las paredes, los vitrales y las torres, pero una vez dentro, el vacío de la ornamentación, la fuerza visual del ladrillo y lo enorme del espacio te hace realmente sentir el sobrecogimiento que de igual modo sentirían los feligreses que acudieran a orar a lo largo de los siglos. Realmente es uno de los propósitos de este tipo de iglesias, impresionar, asombrar, dejar entrever la grandeza de la obra de Dios en la tierra. Si el edificio lo conseguía, la mitad del trabajo del clero estaba hecha. Cuesta bastante imaginar hasta que punto la paredes estarían decoradas, si sólo un poco, como San Nicolás o con la profusión del Barroco. Como sus hermanas de la ciudad, fue casi completamente destruida en la II Guerra Mundial y hasta hoy sigue en restauración. Lo que sí es cierto es que el camino es el correcto.
Iglesias en Wismar
Iglesia Negra de los Dominicos
(1)
Lo que en un principio fue un monasterio e Iglesia dominico es hoy un espacio de uso público muy conocido en Wismar. Se la conoce con ese nombre, por dos razones, sin saber a ciencia cierta cual es la real. Se dice que antes de la restauración, el ladrillo había ennegrecido mucho, y la edificación de veía como una mole oscura. Otra versión habla del hábito negro de los dominicos e incluso de su nombre" Domini Canes" Los Perros del Señor. De cualquier manera, en un principio, pues, fue lugar de culto y de recogimiento y oración, mientras que tras la Reforma, el convento se convirtió en orfanato, aunque la iglesia siguió siendo sagrada para las celebraciones. El antiguo hospital y orfanato es ahora un hogar para la Tercera Edad, mientras que la escuela residencial anterior ahora alberga la escuela global integrada "Johann Wolfgang von Goethe." EL coro de la iglesia conntigua se sigue utilizando como auditorio y gimnasio. En los edificios más antiguos del convento (edificio principal), se ubica un estudio de arte moderno y una sala de música con escenario. La segunda adición a la construcción fue un comedor, espacios de trabajo para trabajadores sociales y salas de talleres para educación especial. La verdad es que resulta muy interesante ver la cantidad de usos que pueden tener estas construcciones que han perdido su carácter religioso, y creo que es algo que podríamos importar a nuestro país.
Plazas en Wismar
Plaza del Ayuntamiento de Wismar
(2)
Como toda Plaza del Ayuntamiento que se precie en Europa, la de Wismar también nos presenta una explanada llena de puestos de mercado y edificios de muchísima importancia. Quizá el que más llamó mi atención fue el llamado Pabellón del Agua. Se trata de una construcción de 12 lados, con forma de campana y coronada por una linterna de seis lados. Ocupa el lugar de un antiguo pozo de madera, cuya historia, aparece reflejada en placas de hierro en latín y alemán, y que daba agua a más de 220 casas. Aparte del Ayuntamiento, varias casas tienen vital importancia dentro de la ruta de la Unesco de los Edificios en Ladrillo de Mecklenburgo Von Pomerania. Situado en el lado este del mercado de Wismar, " El Viejo Sueco" es uno de los más bellos y preciosos edificios de estilo gótico tardío con elementos de estilo hanseático. El edificio de ladrillo con piñón escalonado estilar y ventanas de rica ornamentación en los pisos superiores se construyó alrededor del año 1380. En 1878 el primer edificio recibió su apodo "der Alter Schwede" cuando comenzó a servir como una posada. El nombre es una reminiscencia de la época en que Wismar estaba bajo el dominio de los suecos (1848-03). En la actualidad, como en el pasado, las instalaciones dan cabida a una posada histórica. Hay otros ejemplos, desgraciadamente mal restaurados, ya que taparon el ladrillo con cal para dar otro aire, que en mi opinión restan mucho valor al conjunto. De cualquier manera podemos hacernos una idea de este espacio público en la época en que brillaba por su esplendor.
De interés turístico en Wismar
Casco histórico de Wismar
(5)
Junto con Stralsund, Wismar fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es la ciudad hanseática mejor conservada del norte de Alemania, situada en un puerto de aguas profundas en el mar Báltico. Después del declive de la Liga Hanseática, Wismar cayó bajo el control de Suecia durante dos siglos y por ello desarrolló una personalidad propia y diferente al resto de ciudades alemanas. Hasta la reunificación estuvo en el lado de la RDA, y no fue hasta 1990 que no recuperó su nombre oficial de Ciudad hanseática de Wismar. Es una auténtica gozada pasear por sus calles y ver edificios originales del siglo XIII en el estilo llamado gótico báltico, con ladrillos de colores profusamente decorados, y aunque las principales iglesias, San Jorge y Santa María fueron destruidas en la II Guerra Mundial, siguen siendo templos monumentales.
Puertos en Wismar