Mal servicio y trato poco amable en La casa de la Abuelita
Varios viajeros coinciden en que el gran punto débil de La casa de la Abuelita es la atención al cliente. Se describe un trato distante e incluso desagradable por parte del personal, con la sensación de que atender es casi un favor y no un servicio. Samantha relata que la recibió “una señora poco agradable, que más bien parecía que me estaba haciendo un favor al atenderme”, y otros comentarios insisten en una atención “pésima”. Esta percepción negativa pesa mucho en la experiencia general, hasta el punto de que algunos viajeros, pese a considerar que la comida es aceptable o de calidad regular, concluyen que no recomendarían el local precisamente por la falta de amabilidad y profesionalidad en el servicio.