Ambiente bohemio y música en directo en La Matraca Café
La Matraca Café se esconde en el patio de una vieja mansión, un escenario que muchos describirían como cada vez más encantador y perfecto para tomar una copa o comer sin prisas. La cocina es mexicana y se percibe como sencilla y honesta, con platos que van desde un simple arroz hasta quesadillas picantes, siempre con una buena relación calidad-precio y sin excesos en la cuenta ni en lo poco saludable. El ambiente se transforma al caer la noche, cuando aparecen los músicos y el lugar se llena de canciones coreadas en grupo al ritmo de la guitarra. Como cuenta Hélène et Mathieu, allí se termina cantando en coro «Born to be wild» con un animador mexicano que, pese a no dominar el inglés, consigue que todo sea muy divertido. La sensación general es la de un rincón auténtico y desenfadado, donde comer, beber y compartir música se convierte en una experiencia muy relajada y cercana.