Servicio, atención al cliente y puntos a mejorar en el Hotel Alfonso VIII de Cuenca
En cuanto al trato y los servicios, el Hotel Alfonso VIII de Cuenca genera opiniones contrastadas. Por un lado, se valora positivamente la atención personalizada en recepción, donde llegan a mostrar varias habitaciones para que el cliente elija la que prefiere, un gesto que transmite cercanía y flexibilidad. Sin embargo, se señalan aspectos mejorables como el funcionamiento de la wifi, que no siempre responde a las expectativas, o el estado de los aseos del restaurante, que algunos consideran desfasados y pendientes de reforma. A esto se suma un testimonio especialmente crítico de una persona que trabajó en el establecimiento y asegura haber presenciado prácticas inaceptables en la manipulación de la comida, hasta el punto de afirmar que “yo no se lo recomiendo a nadie”. Estas voces muestran que, aunque el hotel tiene virtudes claras en ubicación y confort, la gestión de la calidad en determinados servicios y la seguridad alimentaria aparecen como puntos sensibles para algunos viajeros.