Paisajes del valle de Nubra y cordilleras Zanskar y Karakoram
El valle de Nubra se presenta como un escenario de contrastes extremos, donde las panorámicas se encadenan una tras otra desde que se desciende del puerto de montaña Khardung La. La vista se abre hacia el sur a la cordillera de Zanskar y, frente a ella, se alza la imponente barrera del Karakoram, que marca la cercanía de la frontera con Pakistán y el Tíbet. Según relata una viajera, basta la primera impresión para entender que se trata de un lugar que “promete el fantástico lugar, tan próximo a la frontera Pakistani, siempre vigilantes”. Los picos nevados rodean un valle sorprendentemente verde, donde las montañas actúan como muralla natural. Este entorno remoto, vinculado a la histórica Ruta de la Seda, mantiene aún hoy una atmósfera de territorio de frontera y de paso milenario, que potencia la sensación de estar en un paisaje único incluso dentro del Himalaya.