Estado del hotel y condiciones de las habitaciones en Utels Hotel Wangfujing
Más allá de los problemas de gestión, el viajero describe un hotel con un estado general muy poco acogedor. Los pasillos se presentan “tétricos y mal iluminados” y los baños públicos están en unas condiciones tan deficientes que, según comenta, casi preferiría no detallarlas. La habitación no era especialmente grande y destaca por una distribución incómoda y poco íntima: una ventana del baño da al dormitorio sin cortinas ni elementos que preserven la luz o la privacidad, y otra ventana comunica directamente con el pasillo, solo cubierta por una cortina. La ausencia de cortina de ducha hace que el agua se extienda por todo el espacio, hasta el punto de poder “ducharse y limpiarse los dientes a la vez sin demasiado esfuerzo”. El comedor del desayuno tampoco mejora la impresión general, con un ambiente tan sombrío que el propio viajero lo compara, en tono irónico, con escenarios de novela de terror. Todo ello contribuye a una sensación continua de incomodidad que empaña por completo la estancia.