Historia y arquitectura del Templo de Venus y Roma
El Templo de Venus y Roma se vive como una pieza clave para entender la Roma imperial y el gusto personal de Adriano, que actuó él mismo como arquitecto. Los viajeros destacan su diseño doble: un espacio para Roma mirando al Foro y otro para Venus orientado al Coliseo, como una forma de divinizar a la propia ciudad. Llama la atención la carga simbólica del juego entre “Roma” y “amor”, y la magnitud de las obras necesarias para levantarlo, incluida la mudanza de la colosal estatua de Nerón hasta el anfiteatro que terminaría dando nombre al Coliseo.