Templo de Seto Macchendranath: culto compartido entre budismo e hinduismo
En el Templo de Seto Macchendranath se vive un curioso cruce de caminos religiosos. Los viajeros destacan que es un lugar de culto compartido, al que acuden tanto budistas como hinduistas porque ambos identifican en la deidad principal una encarnación vinculada a sus propias tradiciones. Este carácter sincrético aporta un aire muy particular al templo y ayuda a entender mejor la compleja espiritualidad del valle de Katmandú. La imagen del dios, descrita como pálida y cubierta de flores, concentra la devoción del recinto y se convierte en el centro de las ofrendas y plegarias. Más que un simple templo, se percibe como un espacio donde distintas creencias confluyen con naturalidad, lo que lo hace especialmente interesante para quienes buscan comprender cómo conviven las religiones en Nepal.