Un taller artesanal auténtico acostumbrado al turismo
En las Tejedoras de Túnez, los viajeros encuentran un taller en plena actividad, no un decorado para fotos. Las artesanas trabajan concentradas mientras los grupos entran y salen, sin que las cámaras ni los flashes alteren su ritmo. Esa indiferencia al turismo transmite la sensación de estar ante un oficio cotidiano, serio y silencioso. Las alfombras, pensadas muchas veces para hogares extranjeros, dejan claro cómo este pequeño espacio artesanal se ha integrado en el circuito turístico sin perder su autenticidad.