Subida al castillo moro de Bolbaite: paseo entre callejuelas y vistas al pueblo
El ascenso al castillo moro de Bolbaite se vive como un pequeño descubrimiento. Quien lo recorre habla de una “preciosa subida al castillo moro” en la que el trayecto es casi tan especial como la propia fortificación. Aunque solo se conserva la mitad de la construcción, el castillo está bien cuidado y su inconfundible tono rojizo destaca con la luz del sol, visible desde casi cualquier punto del pueblo. El camino serpentea entre callejuelas estrechas, sin rectas, obligando a girar una y otra vez alrededor de la base del castillo y dando la sensación de que la cima nunca llega. Durante el paseo aparecen casas antiguas pero habitadas, y el ambiente es muy cercano: la gente sube y baja, saluda y comparte anécdotas ligadas a este imponente vestigio árabe. Más que un simple acceso a un monumento, la subida se convierte en una experiencia viva entre arquitectura popular, historia y vida cotidiana.