Comida rusa barata en el interior de los almacenes GUM
En Stolovaya 57 los viajeros encuentran una de las pocas opciones asequibles para comer dentro de los almacenes GUM sin renunciar a probar auténtica comida rusa. Se trata de un autoservicio donde los platos se ven directamente en el mostrador, lo que facilita la elección pese a la ausencia de carta en inglés. Esa fórmula permite combinar varias especialidades en una misma bandeja, desde un aperitivo de caviar y salmón hasta platos calientes de arroz con setas, croquetas de pollo o panes rellenos, además de postres caseros. Como comenta Ciro, todo este surtido apenas llegó a los 600 rublos, algo poco habitual en plena Plaza Roja. El ambiente es bullicioso, con largas colas y cierta “lucha” por conseguir mesa, sobre todo en la zona exterior con vistas a la galería, pero quienes lo visitan valoran la relación calidad-precio y la experiencia local que ofrece en pleno corazón de Moscú.