Arquitectura del sepulcro de Rodrigo de Bastidas en la catedral de Santo Domingo
El sepulcro de Rodrigo de Bastidas destaca en el interior de la catedral de Santo Domingo como uno de sus monumentos funerarios más llamativos. Los viajeros lo describen ubicado en una de las capillas laterales, completamente esculpido en piedra y con una elaborada decoración de filigranas que convierte la tumba en una pieza de gran valor artístico. La composición se remata con la estatua yacente del conquistador, lo que refuerza la solemnidad del conjunto y subraya su importancia histórica dentro del templo. Además, la capilla se reviste en sus muros con una franja de paneles de azulejos, un detalle que aporta color y textura al entorno y enmarca visualmente la tumba. En conjunto, se percibe como un rincón donde se combinan arte funerario, memoria histórica y el trabajo minucioso de la piedra tallada.