Parador en antiguo monasterio benedictino en plena Ribeira Sacra
El antiguo monasterio benedictino de Santo Estevo se ha transformado en uno de los paradores más singulares de Galicia. En lo alto de un monte y rodeado de naturaleza, su ubicación aislada, apenas acompañada por unas pocas casas, invita a desconectar por completo. El edificio, Monumento Histórico-Artístico, conserva el encanto monacal y, al mismo tiempo, ofrece espacios confortables y cuidados, convirtiendo la estancia en una experiencia muy especial. Algunos rincones, como los antiguos salones que fueron cocina de los monjes y donde hoy se puede disfrutar de una copa de vino de la zona, resumen muy bien esa mezcla de historia y confort. Según cuentan los viajeros, hospedarse aquí “tiene algo mágico”, una sensación que se ve reforzada por el entorno y por la atmósfera serena que se respira en todo el conjunto.