Encanto del riad y calidad de las instalaciones
Ryad El Borj aparece descrito como un alojamiento con un encanto especial, formado en realidad por dos riads que comparten espacios comunes. Quien se aloja aquí destaca sus patios de naranjos, que dan al conjunto un aire muy auténtico y acogedor, y valora especialmente contar con piscina y hammam dentro del propio riad, algo muy apreciable tras una jornada intensa en la medina. La decoración cuidada al detalle contribuye a esa sensación de oasis urbano donde todo está pensado para el descanso y el disfrute. Según comentan, es “un sitio especial” en el que los espacios comunes están bien resueltos y resultan muy agradables para relajarse al final del día, lo que convierte al ryad en una opción muy completa dentro del corazón de Marrakech.