Historia y origen de la Rueda Eiffel de Córdoba
La Rueda Eiffel se ha convertido en un símbolo muy particular de Córdoba, envuelta en cierta leyenda sobre su origen. Algunos viajeros recuerdan que “no hay claridad si la rueda mecánica salió o no de los talleres Eiffel de París”, pero la tradición popular no ha dudado en bautizarla con ese nombre y relacionarla con el célebre ingeniero de la Torre Eiffel. Más allá de la duda histórica, todos coinciden en su valor patrimonial: una noria de hierro de 27 metros de altura, con más de un siglo de vida, que el municipio adquirió en 1919. Con el paso del tiempo dejó de utilizarse como atracción mecánica y, ya en 2003, fue restaurada, pintada de verde y convertida en monumento urbano. Hoy se percibe como una pieza de arqueología industrial al aire libre y como una curiosidad histórica que aporta carácter al paisaje de Córdoba.