Formación rocosa con forma de rosa en la carretera de La Orotava al Teide
Entre La Orotava y el acceso al Parque Nacional del Teide, los viajeros se detienen a contemplar una curiosa formación volcánica conocida como Rosa de piedra. En la pared de roca se distingue claramente una silueta que recuerda a una flor, y en el suelo se dibujan los pétalos caídos, como si la lava se hubiera congelado en pleno gesto. Algunos la describen como un auténtico capricho de la naturaleza, una de esas paradas breves pero memorables que amenizan la subida hacia Las Cañadas. Además del atractivo de la propia figura pétrea, se valora el entorno volcánico que la rodea y el juego de contrastes del paisaje. Para muchos, descubrir esta rosa tallada en piedra añade un punto de sorpresa y encanto al recorrido por la TF-21.