Clima, sudestada y carácter cambiante del Río de la Plata
El Río de la Plata se recuerda como un río de cambios bruscos: puede estar liso como un estanque y, en cuestión de minutos, levantar olas enormes. Varios viajeros lo describen como joven y temperamental, muy marcado por la sudestada, ese viento húmedo que entra desde el mar y puede hacer crecer el nivel del agua hasta desbordarlo todo. Navegarlo se vive como una experiencia intensa, en la que conviene disfrutar mientras el tiempo acompaña y, cuando el sudeste “comienza a silbar”, bajar velas, tener respeto al río y estar preparado para el mareo.