Idioma, carta en inglés y trato en el Restaurante WF de San Petersburgo
En este pequeño rincón de la avenida Nevski, la experiencia gastronómica viene marcada por un contraste curioso entre el idioma y la atención. Aunque el personal no se maneja en inglés, la carta sí está traducida y se ofrece en varios idiomas, lo que facilita mucho la elección de los platos a quienes llegan sin hablar ruso. Esta combinación hace que la barrera lingüística se vuelva más llevadera y que la comunicación termine saliendo adelante a base de señas, sonrisas y el propio menú. Según cuenta Sergio, pese a esa dificultad inicial, “el trato es bueno y la comida estupenda”, una impresión que resume bien el espíritu del lugar: servicio amable, cocina que convence y una carta adaptada al viajero que quiere probar sabores rusos sin perderse en la traducción.