Restaurante del Museo de Orsay: decoración histórica, buena comida y precio razonable
Muchos viajeros aprovechan la visita al Musée d’Orsay para comer en su propio restaurante y no interrumpir el recorrido. El comedor llama la atención por su aire histórico, con techos decorados con frescos de 1900 y grandes lámparas de araña de cristal, que aportan un ambiente muy parisino. La cocina recibe buenas valoraciones y el servicio se describe como ágil, algo clave para poder continuar luego con la exposición. La relación entre calidad, precio y entorno se considera equilibrada, y varios visitantes coinciden en que “el marco ya lo vale”.