Servicio, tiempos de espera y recomendación de postres cercanos
En cuanto al servicio, la experiencia matiza luces y sombras. Por un lado, se comenta que el personal puede tardar en tomar nota y servir, y que a veces cuesta que entiendan bien la comanda. Sin embargo, esta barrera se compensa con una actitud amable y buena disposición, algo que suaviza la espera y genera una sensación positiva en conjunto. También se menciona que la carta de postres es algo corta, por lo que se sugiere completar la comida con un helado en la heladería italiana situada justo enfrente, un consejo práctico para quienes valoran terminar con un dulce sin renunciar a cenar aquí.