Cocina internacional creativa con gran relación calidad-precio en el centro de Madrid
En torno a Genoveva de Barri, los viajeros destacan una cocina internacional muy elaborada que se desmarca de los locales modernos sin alma del centro de Madrid. Se valora que la propuesta vaya más allá de platos estándar y apueste por combinaciones sorprendentes como la tempura de espárragos con trufa blanca, el carpaccio de pulpo o un solomillo ibérico con azúcar caramelizado, que algunos describen como “impresionante”. También llaman la atención los postres, con tartas originales en sabores y texturas. El conjunto se completa con una sala pequeña, de pocas mesas, cuidada y con un ambiente elegante y romántico, gracias a la iluminación baja y las velas. Todo ello, según comentan, con una relación calidad-precio poco habitual en el centro histórico de Madrid, donde cenar tan bien por unos 30 euros no es lo más frecuente.