Higiene, cocina y atención en Restaurante Es Forat
La parte menos amable de las experiencias en Restaurante Es Forat tiene que ver con la higiene de la cocina, los tiempos de servicio y el estado de los aseos. Un viajero describe que tardaron “una eternidad en servirnos” y relata cómo vio a los cocineros fumando mientras trabajaban en una cocina con aspecto poco limpio, lo que genera desconfianza sobre el cuidado en la elaboración de los platos. Otro comensal matiza que, aunque la cena fue satisfactoria, los baños “no eran de los mejores”, señalando un punto claro de mejora en las instalaciones. En conjunto, estos detalles sobre limpieza y mantenimiento, tanto en la zona de trabajo como en los aseos, condicionan la percepción global del restaurante más allá de lo que se come.