Ambiente agradable y único inconveniente del aire acondicionado
Más allá de la comida, Bonappetit Restaurant se percibe como un espacio agradable dentro del propio hotel, ideal para hacer una pausa después de visitar el Taj Mahal. El ambiente resulta cómodo y el servicio atento, algo que suma puntos a la experiencia general. Sin embargo, también se menciona un aspecto práctico a tener en cuenta: el aire acondicionado puede llegar a ser demasiado fuerte, especialmente si la mesa queda justo debajo de una de las rejillas. Una viajera comenta que, en ese caso, “el resfriado está garantizado”. Es un detalle que no empaña la recomendación global del lugar, pero sí un buen consejo para quienes sean más sensibles al frío o viajen tras muchos días de ruta y prefieran elegir bien dónde sentarse.