Críticas al servicio y tiempos de espera en el Asador Lagunak
Algunos clientes salen del Asador Lagunak con una clara sensación de decepción por el servicio. Se mencionan reservas en terraza que acaban en mesa interior pese a haberse pedido lo contrario, algo incómodo en días de calor. Lo que más pesa en la experiencia son los tiempos de espera: primeros platos que tardan mucho en salir, principales que se retrasan aún más y detalles básicos, como servir el agua, que llegan tarde. La suma de estos fallos hace que quienes venían de forma habitual lleguen a decir que “nunca más”, reflejando una pérdida de confianza en el restaurante.