Postres, vino y limoncello en el restaurante Albergo Abruzzo
En Albergo Abruzzo el final de la comida tiene tanto peso como la pasta o los segundos platos. Los viajeros optan casi sin dudar por el vino tinto para acompañar y rematan con un tiramisú clásico, sencillo y muy bien ejecutado. El broche lo pone el limoncello, servido como licor digestivo y recordado como “un licor que desde que lo probé no ha faltado en mi nevera”. Un cierre muy italiano que muchos asocian ya a este restaurante.