Ambiente del restaurante en un antiguo caravasar en Bujará
En Restaurante Adras, el encanto del lugar empieza por el edificio: se encuentra en un antiguo caravasar, lo que lo convierte, para muchos viajeros, en uno de los espacios más bonitos de la ciudad. Este pasado histórico se combina con una atmósfera cómoda y cuidada. Se come en la planta superior y, aunque no dispone de terraza descubierta como otros locales de la zona, la experiencia resulta igual de agradable gracias a un entorno bien acondicionado. Un punto muy valorado es la presencia de un salón con aire acondicionado, ideal cuando el calor aprieta en Bujará y se busca un refugio fresco sin renunciar al carácter tradicional del edificio.