Comida casera y pescado fresco a pie de playa en Rancho Pichilín
En Rancho Pichilín la experiencia gastronómica divide opiniones, pero todos coinciden en que el protagonismo lo tiene el pescado. Algunos viajeros destacan el encanto de comer “pescaito fresco y comidas caseras riquisimas y por muy pocos euros a pie de playa”, en un chiringuito familiar sin grandes pretensiones. Otros matizan que el lugar no entra por los ojos, ya que la decoración no es precisamente su punto fuerte, pero valoran que el pescado sea un verdadero manjar y que el precio sea ajustado para estar a pie de arena en Matalascañas. En el lado opuesto, hay quien relata una comida desastrosa, con mal sabor, largas esperas y una relación calidad-precio muy negativa, hasta el punto de no recomendar en absoluto el restaurante. En conjunto, Rancho Pichilín aparece como un sitio sencillo junto al mar donde, según el día y las expectativas, se puede disfrutar de buen pescado casero o salir muy decepcionado.