Un puente peatonal con encanto sobre el río Genil
Además de su valor histórico, el Puente romano se vive hoy como un tranquilo paso peatonal integrado en el casco urbano de Granada. Olga destaca que solo está habilitado para el paso de personas, ya que el tráfico rodado utiliza un puente moderno situado justo detrás. Esto refuerza la sensación de paseo agradable junto al río Genil, sin coches ni ruido excesivo. Otro viajero sitúa claramente el puente dentro de la ciudad y subraya las vistas que se disfrutan al cruzarlo, con el atractivo añadido de que, en muchas ocasiones, hay músicos callejeros que aportan un ambiente especial. Así, este antiguo puente de piedra se convierte en un lugar cotidiano y cercano, ideal para detenerse un momento y disfrutar del entorno urbano y del cauce del río.