Vistas del Puente de Bonaparte hacia la catedral y la basílica de Lyon
Al cruzar el Puente de Bonaparte, muchos viajeros destacan el valor escénico del entorno urbano que lo rodea. Desde aquí se contempla la parte trasera de la catedral de San Juan, que se alza justo al fondo del puente, y en lo alto del monte se recorta la silueta de la basílica más importante de la ciudad. Esta combinación de río, arquitectura histórica y colina coronada por el santuario configura uno de los paisajes más representativos de Lyon. El puente no solo funciona como paso entre orillas, sino también como un mirador urbano desde el que se puede entender de un vistazo la relación entre el casco antiguo, la colina y sus grandes monumentos religiosos.