Historia de los judíos etíopes y emigración a Israel
En torno al poblado falasha cerca de Gondar, los viajeros ponen el foco en la dura historia de los judíos etíopes, un pueblo marcado por la marginación y el exilio. Se explica el origen del término falasha, procedente del amárico y asociado a la idea de extranjero o errante, y cómo esta comunidad ha sufrido intentos de genocidio cultural y unas condiciones de vida de extrema pobreza. La experiencia recuerda el momento clave de 1984, cuando más de 18.000 falashas emigraron a Israel en un espectacular puente aéreo para poder sobrevivir como comunidad. A partir de ahí, se subraya la tenacidad con la que han intentado preservar su legado histórico y religioso pese a la hostilidad del régimen de Mengistu y al desarraigo. El viajero percibe el poblado como un testimonio vivo de esa lucha por la identidad, pero también como la constatación de que “ahora quedan muy pocos” y de que se trata de una cultura reducida a la mínima expresión.