Historia y características de la Plaza de Toros Monumental de Monterrey
La Plaza de Toros Monumental de Monterrey aparece en los relatos como un símbolo clásico de la tauromaquia mexicana. Inaugurada en los años 30 y una de las plazas más grandes del país, mantiene un fuerte vínculo con la figura de Lorenzo Garza, hasta el punto de ser conocida también con su nombre. Los viajeros valoran que, tras experimentar modificaciones como un techo al estilo de los rodeos texanos, se haya recuperado su estructura original, devolviéndole una “esencia 100% torera”. Por su ruedo han pasado algunos de los matadores más reconocidos de México, lo que refuerza su prestigio histórico.