Historia y características de la Plaza de toros La Muralla en Brihuega
En Brihuega, la Plaza de toros La Muralla llama la atención por su singular integración con el entorno histórico. Su nombre no es casual: debe su apodo al marcado parecido con la muralla cercana, lo que refuerza el vínculo entre la plaza y el casco antiguo del municipio. Según relatan los viajeros, sorprende que un recinto de estas dimensiones se levantara en tan solo 200 días, un dato que subraya el esfuerzo constructivo de mediados de los años sesenta. La inauguración, celebrada el 12 de junio de 1965, reunió a figuras destacadas del toreo como El Cordobés, Andrés Hernando y Paco Camino, lo que marcó el inicio de su trayectoria como uno de los cosos de referencia de la provincia. Con unas 8.000 localidades, se considera una de las plazas más grandes de Guadalajara, algo que la convierte en un espacio clave para entender la vida taurina y festiva de Brihuega.