Escultura goyesca y simbolismo de la Pilastra del Capricho
La Pilastra del Capricho sorprende a quien pasea por el parque por su presencia inesperada y su halo inquietante. Algunos viajeros cuentan cómo esta columna aparece de repente en medio de un camino, sin apenas señalización, lo que refuerza la sensación de hallazgo casi secreto. Al acercarse, la figura superior, que a distancia podría confundirse con una Virgen con niño, revela un carácter mucho más oscuro y dramático, cercano al imaginario más tenebroso de Goya y a escenas como Saturno devorando a sus hijos. La composición combina una alta columna coronada por esta escultura expresiva con una base robusta decorada con bronces de escudos militares y coronas de la victoria, que añaden un punto solemne y bélico al conjunto. El resultado es una pieza que despierta respeto y curiosidad a partes iguales, y que se percibe como uno de los rincones más sugerentes y extraños del parque de El Capricho.