Terraza callejera, moscas y original graffiti en Petit Momo
Otra de las particularidades de Petit Momo es su forma de integrarse en la calle. Se puede comer fuera, literalmente en plena vía, disfrutando del ambiente cotidiano de Rishikesh. Eso sí, no todo es idílico: algún viajero advierte que hay que ser capaz de comer mientras se espantan moscas, un detalle muy habitual en muchos puestos y comedores callejeros de la India. Justo en la entrada, junto a la mesita exterior, llama la atención un graffiti de un hombre con gesto serio que piensa “Petit Mono, ¿por qué no?”, una intervención divertida que muchos recuerdan como seña de identidad del local y que refuerza su aire informal y algo canalla.