Ambiente histórico y decoración vintage en la Peluquería Francesa
En Peluquería Francesa, la experiencia va mucho más allá de sentarse a la mesa. Los viajeros la describen como un auténtico viaje en el tiempo, donde un antiguo peluquero del siglo XIX sigue activo y el local conserva el espíritu de antaño. El espacio está concebido como un laberinto de pequeñas estancias llenas de encanto, decoradas con muebles de época y curiosas colecciones de antigüedades: viejas máquinas de afeitar, cámaras antiguas, esquís, raquetas o patines conviven con carteles y fotografías que narran otra época. Esa mezcla crea un ambiente cálido y muy particular, ideal tanto para tomar un café con un pastel como para una comida más reposada. Algunos viajeros resumen la vivencia como un lugar que no hay que perderse, donde cada rincón invita a detenerse y mirar con calma.