Naranjos, cipreses y gárgolas: el encanto fotogénico del Patio de los Naranjos
El atractivo del Patio de los Naranjos va más allá de la calma: su belleza visual cautiva a quienes se detienen a observarlo. Los viajeros describen un patio repleto de naranjos que le dan nombre y donde también destacan los altos cipreses, la fuente central y los bancos de piedra, un conjunto que resulta especialmente sugerente para amantes de la fotografía y el dibujo. La mirada se dirige también hacia las curiosas gárgolas de la Lonja, que añaden un punto de fantasía al conjunto arquitectónico. No faltan quienes confiesan que sentados allí les entran ganas de “dibujar, de pintar, de hacer fotos artísticas”, síntoma de que este rincón inspira creatividad y invita a mirar con otros ojos uno de los patios históricos más singulares de Valencia.