Un rincón secreto de Sevilla: encanto del Patio Andaluz
Este Patio Andaluz aparece en el paseo de una viajera como una joya inesperada entre las calles de Sevilla. Al continuar por la calle Ximénez de Enciso, se topa con una casa anónima, sin placas ni grandes reconocimientos oficiales, pero que para ella “merece” ser considerada una pequeña maravilla. La escena comienza en el zaguán, tapizado de cerámicas que forman guardas de distintos motivos, y continúa tras una reja de hierro forjado que permite atisbar el interior. Dentro se abre un gran patio de paredes bermellón recubiertas de azulejos, rodeado de columnas de mármol blanco y balcones desde los que cuelgan plantas y enredaderas. Helechos, palmeras, bignonias, geranios y pequeños árboles llenan el espacio, junto a un aljibe de cerámicos azules del que emerge otra palmera y donde suena suavemente el agua. El conjunto transmite luz, paz y sosiego, esa atmósfera íntima y fresca tan asociada a los patios sevillanos, hasta el punto de que la viajera confiesa que le encantó este rincón y desea que su dueño sepa cuánto lo ha disfrutado.