Dulces caseros junto a la Plaza Mayor de Almagro
Esta pequeña pastelería familiar a un paso de la Plaza Mayor de Almagro se presenta como un alto en el camino para quienes buscan un bocado dulce entre visita y visita. Los viajeros destacan que es un lugar sencillo pero muy apetecible cuando apetece darse un capricho, con elaboraciones tradicionales y bien ejecutadas. Una de las experiencias relata cómo, paseando por el centro histórico, surgió el antojo de algo dulce y esta pastelería se convirtió en la parada perfecta. Según cuenta Kris por el mundo, allí probaron un bollo con merengue “bien rico, dulce sin pasarse, con el hojaldre dorado y crujiente. Una delicia”, lo que transmite la sensación de pastelería de barrio donde se cuida el punto justo de azúcar y la textura. En conjunto, las opiniones coinciden en que es un lugar recomendable para completar la visita a Almagro con un dulce recuerdo.