Encanto palaciego y zonas comunes
Más allá de las habitaciones, el hotel conserva la esencia de palacio histórico en sus zonas comunes. Así lo remarcan quienes se han alojado allí, aludiendo a pasillos, escaleras y salones que evocan la vida noble de otros tiempos. La sensación de caminar por un castillo, rodeado de detalles arquitectónicos clásicos y ambientes elegantes, suma un componente muy especial a la experiencia. Según comentan, estos espacios compartidos no solo son bonitos, sino que refuerzan la impresión de estar viviendo unos días en un auténtico palacio maltés, algo difícil de encontrar en hoteles convencionales.