Arquitectura neomudéjar del Palacio de las Ursulinas en La Habana
El Palacio de las Ursulinas destaca en La Habana Vieja como uno de los escasos ejemplos de arquitectura neomudéjar de la ciudad. Los viajeros subrayan su valor histórico y estético, levantado en 1913 por el ingeniero José Toraya, un apasionado de este estilo. La fachada recrea motivos de la mezquita de Córdoba mediante llamativos arcos de herradura y polilobulados, que le dan un aire andalusí muy poco frecuente en Cuba. Aunque con el paso del tiempo una parte del conjunto fue demolida y se levantaron otros inmuebles, se ha respetado la impronta morisca original, lo que permite hacerse una idea bastante fiel del proyecto inicial. Como comenta Yahima Vega, se trata de “uno de los pocos edificios en La Habana representativo del estilo neomudéjar”, algo que lo convierte en una parada interesante para quienes buscan rincones arquitectónicos singulares más allá de los clásicos coloniales.