Celebraciones y servicio en Olé Lola Tasca Chill
Olé Lola aparece como un lugar recurrente para celebraciones, aunque las opiniones sobre el servicio son dispares. Una experiencia positiva relata una comida de ocho amigas con sala reservada, buena organización y recomendaciones acertadas sobre la cantidad de platos, lo que contribuyó a que la celebración fuese un éxito. En cambio, otra vivencia, en un 40 cumpleaños, refleja frustración por unas raciones consideradas pequeñas y, sobre todo, por la gestión de la barra libre: la persona encargada debía atender también otras mesas y la sensación fue de falta de atención durante el tiempo contratado. Esa dualidad deja claro que el espacio se elige para eventos privados, pero el grado de satisfacción depende mucho del trato recibido y de cómo se gestione la afluencia de clientes.