Arquitectura exterior de la Mezquita del Bardo y elementos decorativos
Quienes se acercan a la Mezquita del Bardo destacan que la visita se centra en el exterior, ya que, como ocurre en muchas mezquitas de Túnez, el acceso al interior está restringido a los musulmanes. Esto hace que la mirada se pose especialmente en los detalles arquitectónicos visibles desde la calle. Según los viajeros, el alminar se alza como el elemento más llamativo del conjunto y actúa casi como faro dentro de la antigua ciudadela del Bardo. También llama la atención la puerta principal, descrita como una pieza delicadamente trabajada, con tachones metálicos y un marco de paneles de azulejos decorados que aportan color y personalidad a la fachada. De este modo, aunque la experiencia se limite a contemplarla desde fuera, la mezquita ofrece una estampa muy fotogénica y ayuda a completar la visión del antiguo complejo palaciego y comercial que la rodea.