Diseño discreto y dificultad para interpretar el monumento sin explicaciones
En plena Gran Vía, este monumento a las víctimas de los bombardeos fascistas puede pasar casi inadvertido entre el ir y venir diario. Los viajeros destacan que la carga simbólica y la intención del homenaje pesan más que su apariencia: sin un mínimo de contexto, cuesta entender qué representa. La placa colocada en la base, en varios idiomas, es clave para descifrar el sentido de la escultura. Por eso muchos recomiendan detenerse un momento, leerla y valorar la idea que hay detrás, “más bonita que el monumento en sí”.