Vistas panorámicas del valle de Katmandú desde el mirador de Swayambunath
El Mirador de Swayambunath se presenta como uno de los grandes balcones de Katmandú. Tras el esfuerzo de subir los 365 escalones, el premio son unas vistas abiertas sobre el valle y la ciudad, con las montañas recortadas al fondo. Según comenta Marilo Marb, después de la subida se puede “deleitarse con las vistas del valle de Katmandú desde el mirador”, una experiencia que hace olvidar el cansancio acumulado del viaje. La panorámica invita a detenerse un buen rato, a contemplar la mezcla de urbanismo y paisaje y a conectar con la espiritualidad del lugar, muy ligada a la estupa y al monasterio que coronan la colina. Al mirar hacia la ciudad y las montañas, muchos viajeros sienten que no podría haberse elegido un emplazamiento mejor para este mirador.