Visita a la mezquita del sultán Al Guri y vistas panorámicas de El Cairo
La única experiencia compartida sobre la mezquita del sultán Al Guri se centra en una visita casi privada y muy improvisada, que acaba convirtiéndose en un recuerdo especial del viaje. Un paseo nocturno hacia el mercado termina derivando en el descubrimiento de “esta bonita mezquita que desde su exterior prometía”, y la curiosidad lleva a acercarse a la puerta para preguntar si era posible entrar. Un hombre que salía del edificio se ofrece a enseñar el interior a cambio de una propina, algo habitual en muchos templos de El Cairo. El valor de la experiencia no está solo en la arquitectura, sino en la intimidad del momento: salvo una persona rezando, la mezquita queda prácticamente para el viajero, creando una sensación de exclusividad poco frecuente en un lugar tan turístico. El recorrido culmina con la subida a lo alto del edificio, desde donde se disfrutan vistas sobre los tejados y las luces de la ciudad. La descripción se resume en una palabra: “una maravilla”, tanto por el encanto del lugar como por la panorámica nocturna de El Cairo.