Decoración kitsch y ambiente excéntrico en Manna La Roosa
En Manna La Roosa lo que primero engancha es la estética. El edificio ya llama la atención desde la calle, con una fachada “kitsch llena de extravagantes objetos sin sentido” que funciona como imán para quienes caminan hacia el casco viejo de Tallín. Por dentro, el efecto sorpresa se multiplica con una mezcla calculada de máquinas de coser antiguas, lámparas extrañas, figuras de colores, moquetas, espejos y sillones que crean un entorno diferente a cualquier otro bar de la ciudad. Xipo Enelmundoperdido recomienda incluso una visita a los baños para seguir alucinando con la decoración, donde las paredes se cubren con portadas vintage de Playboy de los años 80 y 90. Según los viajeros, se trata de un local glamuroso y moderno, perfecto para quienes disfrutan de los espacios con personalidad propia y llenos de detalles curiosos que descubres a cada paso.