Atención cercana y trato del dueño en Luciérnagas Restaurant
Además de la comida, quienes acuden a Luciérnagas Restaurant destacan el trato humano. La presencia del propietario en sala se nota y se agradece, con una atención descrita como excelente y cercana, que refuerza la sensación de estar en un sitio familiar al que apetece volver con frecuencia. Ese contacto directo con el dueño, pendiente de que todo salga bien y de que los platos lleguen a punto, completa una experiencia donde el servicio acompaña al nivel de la cocina y convierte el almuerzo dominical en una costumbre agradable.